EDITORIAL - ABRIL 2021

LA PASCUA CRISTIANA - LA VACUNA DE VIDA ETERNA

“En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres” (Juan 1, 4)

PREAMBULO - El evangelio de San Juan comienza con un prólogo que hizo referencia a la Palabra (Logos) que existía desde el principio de todos, la Palabra que contenía la vida y la misma vida como la luz de los hombres. Esta Palabra se encarnó y vivió entre los hombres. Y para seguir siendo la VIDA y la LUZ de los hombres, se dejó morir como hombre y con este hecho singular (el Misterio Pascual) vacunó a los hombres con el antídoto contra la muerte eterna. Pues, si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él.  Sabemos que Cristo, después de resucitar, no muere más, porque la muerte ya no tiene poder sobre Él …Así también ustedes, considérense muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús. (Romanos 6, 8-11).

LA VIDA, ¿QUÉ ES? - ¿qué significa tener vida? ¿Qué implica vivir? ¿qué es la vida? San Pablo resumió en una palabra qué significa VIVIR: “…y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí: la vida que sigo viviendo en la carne, la vivo en la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí”. En una palabra, VIVIR ES CRISTO. Tener VIDA es tener a Cristo.  En la luz de esta afirmación, pues podemos comprender la inspiración de Santa Teresa de Calcuta en su poesía, cuando definió la VIDA en estos términos:

La vida es una oportunidad: aprovéchala

                   La vida belleza: admírala

                   La vida es un sueño: hágase que se convierta en realidad

                   La vida es un desafío: enfréntalo

                   La vida es un deber: cúmplalo

                   La vida es preciosa: cuídala

                   La vida es riqueza: consérvala

                   La Vida es un misterio:  explórala

                   La vida es promesa: ten esperanza

                   La vida es tristeza: supérala

                   La vida es un himno: cántala

                   La vida es un combate: véncelo

                   La vida es una aventura: conducirla

                   La vida es felicidad: merécela

                   La Vida es Vida: defiéndela

 

¿DE DONDE NOS VIENE LA VIDA?  - en el evangelio, Jesús mismo nos señaló las fuentes de la Vida:

1. LA VIDA VIENE DEL ESPIRITU (SANTO) - Juan 6, 63:  El Espíritu es el que da Vida la carne de nada sirve. San Pablo agrega en Romanos 8, 6 los deseos del espíritu conducen a la vida y a la paz, mientras los deseos de la carne conducen a la muerte. Y más adelante, en el mismo capítulo de la carta a los Romanos, el Apóstol de los gentiles lo expone más contundentemente: Y si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús habita en ustedes, el que resucitó a Cristo Jesús también dará vida a sus cuerpos mortales, por medio del mismo Espíritu que habita en ustedes. (v. 11). San Pablo nos ha ayudado muchísimo para entender en profundidad y claridad la implicación de esa verdad que Jesús nos reveló. En Gálatas 5, 16 a 26 el Apóstol Pablo explica que el Espíritu (que da vida) está en una lucha constante con la carne (que da la muerte). Hizo la lista de los frutos del Espíritu (vida) como: amor, alegría y paz, magnanimidad, afabilidad, bondad y confianza, mansedumbre y temperancia; en contraste con los frutos de la carne (muerte):  fornicación, impureza y libertinaje, idolatría y superstición, enemistades y peleas, rivalidades y violencias, ambiciones y discordias, sectarismos, disensiones y envidias, ebriedades y orgías… Es el Espíritu que da la Vida, la carne no sirve de nada. Antes de la venida de Cristo al mundo, esta verdad ya estaba señalada en la profecía de Ezequiel - de los huesos secos en el valle. (Ezequiel 37, 1ss). Al mando del Profeta, los huesos secos se juntaron y se cubrieron de carne, pero no tenían vida, hasta que el Profeta invocó el Espíritu (Santo) para que venga desde los cuatro vientos y darles la vida. El Espíritu es el que da la vida, la carne de nada sirve.

2. LA VIDA VIENE DE LA PALABRA (DE DIOS) - Juan 6,63 …las palabras que les dije son Espíritu y Vida. En el principio, Dios hizo todas las cosas, con la fuerza de Su Palabra. Génesis 1, 1ss. Dijo Dios: “Haya luz, y hubo luz” …Dijo Dios: “produzca la tierra, vivientes según sus especies…, y así fue” …Dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza…y creó Dios al hombre a su imagen y semejanza”. Con una sola palabra: “Efata” Jesús curó el sordomudo (Marcos 7, 31-37). Al pronunciar la palabra: “Talita kum” Jesús devolvió la vida a la niña muerta (Marcos 5,41). Jesús dijo al tentador: “no solo de pan vive el hombre” (Lucas 4,4): al decir eso solo le recordaba de lo que Moisés escribió en Deuteronomio 8,3: el hombre no vive solamente de pan, sino de todo lo que sale de la boca del Señor (palabra).  Con solo repetir las mismas palabras de Jesús durante la Consagración Eucarística, los sacerdotes y Obispos hacen brotar la Vida en las especies de pan y vino en el altar.

La Vida viene de la Palabra de Dios.

 3. LA VIDA VIENE DE LA EUCARISTIA (SU CUERPO Y SU SANGRE) - Juan 6, 54-  El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, Juan 6, 51 - …y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo. El banquete del cuerpo y la sangre de Cristo es el viático de los cristianos para la vida eterna. Benedicto XVI, en Sacramentum Caritatis, escribe: En el Sacramento del altar, el Señor viene al encuentro del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, acompañándole en su camino. En efecto, en este Sacramento el Señor se hace comida para el hombre hambriento de verdad y libertad (#2).  La institución del Sacramento de la Eucaristía que Jesucristo realizó con Sus discípulos un poco antes de entregar Su vida fue un gesto de amor extremo: No hay un amor más grande que el dar la vida por los amigos (Juan 15, 13).  La primera realidad de la fe eucarística es el misterio mismo de Dios, el amor trinitario. Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él (Jn 3,16-17).

En la Eucaristía, Jesús no da «algo», sino a sí mismo; ofrece su cuerpo y derrama su sangre. Entrega así toda
su vida, manifestando la fuente originaria de este amor divino. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo (Jn 6,51). Jesús se manifiesta, así como el Pan de vida, que el Padre eterno da a los hombres. La Vida de los hombres(cristianos) viene de la Eucaristia - el cuerpo y la Sangre de Cristo.

En este año de la Eucaristía, el Espíritu Santo nos ofrece un tiempo de gracia para elegir firmemente la vida y alejarnos de la muerte. En este tiempo de la pandemia de Covid-19, Jesús nos invita a vacunarnos con Su vida (cuerpo y sangre) y así vencer a la muerte, como Él lo hizo.

¡Feliz Tiempo de Pascua!

 

Padre Christian Egemonge, CSSp - Párroco de San Pablo Apóstol

 

 


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