SECCIÓN SALUD & FE - MARZO 2021
La familia
¨Tener un lugar a donde ir, se llama hogar. Tener personas a quien amar, se llama familia, y tener ambas se llama bendición¨. (Papa Francisco)
Desde el enfoque de la Medicina Familiar, la familia es un sistema abierto en constante interacción, con su
entorno social, económico, cultural y geográfico que hacen de ellas únicas y
variables. Se pueden encontrar diversas clasificaciones de la familia, las cuales
pueden fundamentarse en el tipo de cultura, el numero de sus componentes, la
dinámica familiar y de otros elementos.
Algunas de estas clasificaciones que permiten comprender las realidades de un paciente son: la "familia moderna" considerada aquella en la que la madre trabaja en iguales condiciones que el padre o aquella sin figura paterna donde la madre es el sostén de la familia; también son aquellas consideradas de clase socioeconómica alta. La "familia tradicional" son la de clase media, numerosa. En ellas el padre es el único proveedor del sustento familiar y la madre se dedica al hogar y a sus hijos. La "familia primitiva", en donde los elementos culturales y tradicionales sociodemográficos son determinantes. Tienen menores oportunidades de crecimiento socioeconómico. Su prototipo es la familia campesina o nativa que se sostiene con los productos de la tierra o parcela.
La "familia rural" habita el campo y no cuenta con todos los servicios
intradomiciliarios. La "familia suburbana" con características del medio rural pero
ubicada dentro del medio urbano y la "familia urbana" que se encuentra en una
población grande y cuenta con todos los servicios básicos.
La "familia integrada" es aquella donde ambos conyugues viven en la
misma casa y cumplen con sus respectivas funciones. La "familia semiintegrada",
ambos conyugues viven en la misma casa, pero no cumplen adecuadamente sus
funciones y "familia desintegrada" donde los conyugues se encuentran separados.
La "familia nuclear" es aquella que cuenta con esposo, esposa con o sin
hijos. La "familia extensa" son conyugues e hijos que viven junto a otros familiares consanguíneos,
por adopción o afinidad. La "familia extensa compuesta" donde conviven conyugues e hijos,
familiares consanguíneos que viven con otros sin nexo legal.
Las "familias funcionales" son aquellas donde cada uno de los miembros
cumplen sus funciones y pueden desarrollarse en mayor o menor medida. La "familia disfuncional" es en la que no se cumplen en mayor o menor grado las funciones que se espera de
sus miembros.
Existe una dinámica familiar que es el conjunto de pautas
tradicionales que establece de qué manera, cuándo y con quiénes se relaciona cada
miembro de una familia. En esta dinámica se presentan crisis normativas y paranormativas.
Las crisis llamadas normativas son más predecibles y sobrevienen cuando una
persona va pasando por diversas etapas de los ciclos vitales (cambios sucesivos
que presenta el ser humano a lo largo de su desarrollo cronológico), desde la
niñez a la senectud. Las crisis paranormativas son inesperadas, accidentales y
dependen sobre todo de factores ambientales, abarcan alteraciones psicosociales
y socioculturales.
El hecho que una familia atraviese por alguna de estas crisis no la
califica como disfuncional o problemática, lo importante es como se solucionan,
son motores impulsores de los cambios, oportunidades de crecer y superar las circunstancias
consiguiendo finalmente un resultado positivo. Las fases por las que pasan los
individuos o familias al encontrarse con una crisis, son:
• Shock. Sorpresa o incredulidad por lo que está sucediendo y muchas
veces existe negación.
• Reacción. Superado el golpe inicial intenta superar esta etapa,
permanecer en ella o resistir.
• Aceptación. El individuo se adapta, siendo de importancia el apoyo
familiar y social.
• Resolución. Finalmente se dispone a adoptar una solución a la
crisis.
Las crisis normativas se pueden dividir según el ciclo vital:
• Etapa constitutiva de la familia: el matrimonio, la
independización económica, problemas de adaptación sexual, diferencias
socioculturales de la pareja, diferencias religiosas.
• Etapa procreativa: expectativas sobre el embarazo, nacimiento de
los hijos, dificultades para asumir el papel parental, ingreso y adaptación
escolar, crecimiento y desarrollo de los hijos.
• Etapa de dispersión: separación de los hijos por razones de
estudio o por motivos laborales de los padres o de los hijos.
• Etapa familiar final: síndrome del nido vacío, jubilación, muerte
de uno de los conyugues.
Las crisis paranormativas dependen de diferentes factores:
• Intrafamiliar: huida del hogar de los hijos, embarazo prematrimonial,
conflictos conyugales, rivalidad entre hermanos, adopciones, suspensión de la
escuela.
• Enfermedades: abortos provocados o espontáneos, complicaciones del
parto, amputaciones, hospitalizaciones, esterilidad, toxicomanías.
• Situaciones ambientales: mudanzas, emigración laboral, factores
económicos.
• Factores legales: detenciones, juicios y demandas.
Las crisis familiares no siempre tienen consecuencias negativas, ni son siempre circunstancias traumáticas, sino que están relacionadas con acontecimientos normales del desarrollo familiar, que los ayuda al crecimiento y desarrollo, fortaleciendo vínculos afectivos y consolidando la unidad entre sus miembros.
En el Catecismo de la Iglesia Católica, encontramos que las familias
son denominadas Iglesias domésticas. En el seno de la familia, los padres han
de ser para sus hijos los primeros anunciadores de la fe con su palabra y con
su ejemplo, y han de fomentar la vocación a la vida consagrada. Aquí es donde
se ejercita de manera privilegiada el sacerdocio bautismal del padre de
familia, de la madre, de los hijos, de todos los miembros de la familia. Así,
el hogar es la primera escuela de la vida cristiana y escuela del más rico
humanismo. Aquí se aprende la paciencia y el gozo del trabajo, el amor
fraterno, el perdón generoso, incluso reiterado, y sobre todo el culto divino
por medio de la oración y la ofrenda de la propia vida. (2)
1. Manual de Medicina Familiar. De Mestral, E. Szwako, A. 2018. Py.
2. Catecismo de la Iglesia Catolica. 2008.
Autora: Juana E. Pavón Fleitas. Madre católica. Miembro de la comunidad Misioneros de María Salud de los Enfermos. Médico. Especialista en Medicina Familiar. Especialista en Geriatría y Gerontología. Master en Salud Pública y Administración hospitalaria.


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