SECCIÓN SALUD & FE - ENERO 2021
Vida saludable
"Todo
me está permitido, pero no todo me conviene. Todo me está permitido,pero no me
haré esclavo de nada"1 Corintios 6:12
Hoy día tenemos un sin fin de consejos en todas las redes sociales,
prensa escrita y televisiva/radial, de cómo llevar una vida saludable. Todos queremos
vivir mejor, sin molestias físicas que nos limiten los proyectos, trabajos,
actividades familiares, sociales y laborales. Es bueno levantarse de mañana sin
molestias ya sean musculares, digestivas o circulatorias.
Llevar una vida saludable, desde el inicio de la vida, con la
lactancia materna en los recién nacidos más los cuidados propios que
corresponden a la higiene y la estimulación precoz, el contacto con sus padres
y familia fortaleciendo la confianza y seguridad con el mundo que lo rodea. Esta
situación sin darnos cuenta se repite a lo largo de nuestras vidas, necesitamos
alimento, higiene, cuidados propios personales adecuados a cada etapa de la
vida, el relacionamiento con los demás y nuestro entorno.
Por supuesto que, en el mismo círculo familiar, compartimos
las costumbres alimentarias, los gustos por las prácticas deportivas y también con
el tiempo las enfermedades no trasmisibles que van apareciendo (Hipertensión
arterial, diabetes mellitus, obesidad, trastornos lipídicos, etc.) por tener una
carga familiar importante, generando en el cotidiano vivir algunos cambios obligatorios
para el buen control de estas enfermedades. Es importante llevar una vida
saludable, para que una vez que aparezcan ciertos problemas en la salud,
sepamos adaptarnos a los cambios que pudieran requerirse.
Es importante comprender, que en el concepto de salud-enfermedad
se comprometen tres aspectos: el biológico, el psicológico y el social. ¿Qué ocurre
cuando a una persona le diagnostican una enfermedad?, el impacto en la propia
persona, la afectación a nivel orgánico, los cambios que se pueden generar en
su cuerpo a causa de la enfermedad o a causa de la medicación o la intervención
que se realice.
Psicológicamente
la persona se encuentra afectada, pudiendo atravesar por algunas o todas las
etapas descriptas por Elizabeth Kubler-Roos que son:
- Shock
y negación.
- Cólera o enojo.
- Negociación.
- Depresión.
- Aceptación.
Y
el entorno social, la familia, el rol que cumple la familia cuando uno de sus
miembros está enfermo, los cambios de alimentación, los cuidados más cercanos,
la perdida de independencia y pasar a depender de los demás, los costos en
salud que afectan a la familia, la perdida laboral y un sin número de cambios o
crisis que pueden presentarse según la gravedad de la enfermedad.
Teniendo presente que somos un trinomio
BIOLOGICO/PSICOLOGICO/SOCIAL es de suma importancia fortalecer estos aspectos, entonces
adoptaremos los consejos de una vida más saludable adaptado a nuestras
situaciones particulares, edad, sexo, disponibilidad y accesibilidad a los
recursos, tiempo, espacio físico o entorno, así cuando vengan los problemas de
salud nuestro organismo biológico esté preparado en reservas metabólico-energéticas.
La fortaleza espiritual, el acompañamiento familiar y social
son fundamentales para mantener una vida saludable. La espiritualidad/religiosidad
pareciera ser un factor que, al igual que la familia, determina la salud como
la enfermedad. Hay herramientas en medicina que valoran estos aspectos, como la
Herramienta FICA:
(F)
Fe y creencias: ¿Te consideras una persona religiosa o espiritual?
(I)
Importancia: ¿Qué importancia tiene la espiritualidad en tu vida?, ¿Cómo
influye tu espiritualidad en la manera en que te cuidas o procuras tu bienestar
en salud?
(C)
Comunidad: ¿Eres parte de una comunidad religiosa?, ¿Es esto un apoyo para ti?
(A)
Dirigir hacia el cuidado: ¿el profesional de salud, puede incorporar estos
temas en tu cuidado de salud o tratamiento?
El equilibrio familiar depende del
estado de bienestar biológico, psicológico y social que guardan sus integrantes.
Una familia funcional es aquella en que los hijos no presentan trastornos
graves de conducta y donde la pareja no está luchando permanentemente. Si este
equilibrio se pierde puede sobrevenir la enfermedad o conflictos en alguno de
sus miembros. Gran parte de los trastornos psico-sociales tienen su origen en
la disfunción familiar.
Entonces, para llevar una vida
saludable debemos cuidar tanto las dimensiones biológicas, psicológicas como
sociales, somos un todo, no podemos descuidar ninguno de ellos. Fomentar una alimentación
saludable desde el inicio de la vida hasta la vida adulta, actividad física regular
adecuada a cada persona y condición preexistente, la higiene del sueño es también
fundamental, al igual que el equilibrio psíquico-emocional-afectivo.
Autora: Juana E. Pavón Fleitas. Madre católica. Miembro de la comunidad Misioneros de María Salud de los Enfermos. Médico. Especialista en Medicina Familiar. Especialista en Geriatría y Gerontología. Master en Salud Pública y Administración hospitalaria.
Referencia bibliográfica: Manual de Medicina Familiar. De Mestral/Swako.
2018. Py.
Hoy día tenemos un sin fin de consejos en todas las redes sociales,
prensa escrita y televisiva/radial, de cómo llevar una vida saludable. Todos queremos
vivir mejor, sin molestias físicas que nos limiten los proyectos, trabajos,
actividades familiares, sociales y laborales. Es bueno levantarse de mañana sin
molestias ya sean musculares, digestivas o circulatorias.
Llevar una vida saludable, desde el inicio de la vida, con la
lactancia materna en los recién nacidos más los cuidados propios que
corresponden a la higiene y la estimulación precoz, el contacto con sus padres
y familia fortaleciendo la confianza y seguridad con el mundo que lo rodea. Esta
situación sin darnos cuenta se repite a lo largo de nuestras vidas, necesitamos
alimento, higiene, cuidados propios personales adecuados a cada etapa de la
vida, el relacionamiento con los demás y nuestro entorno.
Por supuesto que, en el mismo círculo familiar, compartimos
las costumbres alimentarias, los gustos por las prácticas deportivas y también con
el tiempo las enfermedades no trasmisibles que van apareciendo (Hipertensión
arterial, diabetes mellitus, obesidad, trastornos lipídicos, etc.) por tener una
carga familiar importante, generando en el cotidiano vivir algunos cambios obligatorios
para el buen control de estas enfermedades. Es importante llevar una vida
saludable, para que una vez que aparezcan ciertos problemas en la salud,
sepamos adaptarnos a los cambios que pudieran requerirse.
Es importante comprender, que en el concepto de salud-enfermedad
se comprometen tres aspectos: el biológico, el psicológico y el social. ¿Qué ocurre
cuando a una persona le diagnostican una enfermedad?, el impacto en la propia
persona, la afectación a nivel orgánico, los cambios que se pueden generar en
su cuerpo a causa de la enfermedad o a causa de la medicación o la intervención
que se realice.
Psicológicamente
la persona se encuentra afectada, pudiendo atravesar por algunas o todas las
etapas descriptas por Elizabeth Kubler-Roos que son:
- Shock
y negación.
- Cólera o enojo.
- Negociación.
- Depresión.
- Aceptación.
Y
el entorno social, la familia, el rol que cumple la familia cuando uno de sus
miembros está enfermo, los cambios de alimentación, los cuidados más cercanos,
la perdida de independencia y pasar a depender de los demás, los costos en
salud que afectan a la familia, la perdida laboral y un sin número de cambios o
crisis que pueden presentarse según la gravedad de la enfermedad.
Teniendo presente que somos un trinomio BIOLOGICO/PSICOLOGICO/SOCIAL es de suma importancia fortalecer estos aspectos, entonces adoptaremos los consejos de una vida más saludable adaptado a nuestras situaciones particulares, edad, sexo, disponibilidad y accesibilidad a los recursos, tiempo, espacio físico o entorno, así cuando vengan los problemas de salud nuestro organismo biológico esté preparado en reservas metabólico-energéticas.
La fortaleza espiritual, el acompañamiento familiar y social
son fundamentales para mantener una vida saludable. La espiritualidad/religiosidad
pareciera ser un factor que, al igual que la familia, determina la salud como
la enfermedad. Hay herramientas en medicina que valoran estos aspectos, como la
Herramienta FICA:
(F)
Fe y creencias: ¿Te consideras una persona religiosa o espiritual?
(I)
Importancia: ¿Qué importancia tiene la espiritualidad en tu vida?, ¿Cómo
influye tu espiritualidad en la manera en que te cuidas o procuras tu bienestar
en salud?
(C)
Comunidad: ¿Eres parte de una comunidad religiosa?, ¿Es esto un apoyo para ti?
(A)
Dirigir hacia el cuidado: ¿el profesional de salud, puede incorporar estos
temas en tu cuidado de salud o tratamiento?
El equilibrio familiar depende del
estado de bienestar biológico, psicológico y social que guardan sus integrantes.
Una familia funcional es aquella en que los hijos no presentan trastornos
graves de conducta y donde la pareja no está luchando permanentemente. Si este
equilibrio se pierde puede sobrevenir la enfermedad o conflictos en alguno de
sus miembros. Gran parte de los trastornos psico-sociales tienen su origen en
la disfunción familiar.
Entonces, para llevar una vida
saludable debemos cuidar tanto las dimensiones biológicas, psicológicas como
sociales, somos un todo, no podemos descuidar ninguno de ellos. Fomentar una alimentación
saludable desde el inicio de la vida hasta la vida adulta, actividad física regular
adecuada a cada persona y condición preexistente, la higiene del sueño es también
fundamental, al igual que el equilibrio psíquico-emocional-afectivo.
Referencia bibliográfica: Manual de Medicina Familiar. De Mestral/Swako. 2018. Py.

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