SECCIÓN FORMACIÓN - ENERO 2021
CÓMO LA EUCARISTÍA ME AYUDA EN LA VIDA CRISTIANA
Para empezar este trabajo me gustaría repetir la
siguiente aclaración: “no soy teólogo, por lo tanto, todas las reflexiones que
expondré serán fruto de mi experiencia, por esta razón no tendré como objetivo
enseñar nada a nadie, no porque no lo desee, sino porque no me siento preparado
más que para compartir mis vivencias y experiencias con Dios”
Mi experiencia con el Sacramento de Jesús
Eucaristía
Recuerdo que cuando más o menos a los doce años
asistía todos los días a la Santa Misa[1] y
que al momento de recibir la Comunión[2]
tenía solo un pedido para Dios, que mis padres se vuelvan a casar.
Explico un poco mi realidad en aquel momento, mis
padres estaban separados entonces como cualquier niño, tenía el deseo de tener
una familia unida, pero no me quede solo con el deseo, sino guiado por Dios le
presente esa inquietud por siete años más o menos en cada Eucaristía[3],
me acuerdo perfectamente de la única oración que hacia cuando recibía a Jesús
en la Sagrada Comunión: “Que mis padres se vuelvan a casar o a unir”.
Sin saberlo exactamente en cada Santa Misa yo
realizaba esta oración de acuerdo a la promesa que se encuentra en la
Biblia, específicamente en el Libro de los Hechos de los Apóstoles capítulo 16,
versículo 31, «Ten fe en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu familia.».
Para
hacer la historia corta mis padres después de siete años de oración y
presentación a Dios de esta intención se volvieron a casar y hasta la fecha de
hoy por gracia de Dios siguen juntos muy felices.
De esta
parte de mi experiencia, quiero rescatar tres puntos:
El
primero y más importante Dios escucha y responde todas y cada una de nuestras
oraciones realizadas con fe y de acuerdo a su voluntad. (La oración más
perfecta, bella y completa que podemos ofrecer a Dios es una Santa Misa bien
vivida[4]) No
hay nada más Santo, bello y grande que podamos ofrecer a Dios que una Santa
Misa.
Segundo,
la forma de buscar la voluntad de Dios es a través de la Lectura y meditación
de la Biblia la palabra de Dios. (Salmo 118, versículo 105, Lámpara es tu palabra para mis pasos,
luz en mi sendero.) Como diría San
Miguel Garicoits, lo mejor que nos puede pasar es hacer la voluntad de Dios.
Tercero, la compañía de Jesús siempre te lleva a preocuparte por los demás, primero los integrantes de tu núcleo familiar, después tu capilla, luego la parroquia, tu barrio, tu ciudad, tu país y el mundo entero, Jesús te enseña cómo está escrito en 1° de Juan 4, 16 “…Dios es amor…” que revela que la fuente de felicidad y plenitud del cristiano es la virtud de la caridad, que nace del don de Dios al amarme primero y regalarme la experiencia de saberme amado; esta experiencia al menos en mi caso me lleva necesariamente a buscar corresponder a este amor amando a Dios a través del amor que puedo dar a mi prójimo, no por mis fuerzas sino con la fuerza del amor de Dios.
Esto podría ser el resumen de la experiencia más
importante con Jesús Eucaristía en mi vida.
Ahora quisiera pasar a comentar algunas experiencias que tuve cuando me toco hablar de Jesús a otras personas y tristemente me he percatado que existe mucha confusión con la pregunta sobre ¿Quién es Jesús?, ¿Quién es el Santísimo[1]? (Este último nombre recibe Jesús presente con su cuerpo alma y divinidad en la Hostia consagrada, que es expuesto en el Custodio)
La respuesta que obtuve cuando pregunté quien es Jesús
a una joven fue la siguiente: “es una persona que tomaba mucho, estuvo con
muchas mujeres y luego se convirtió al conocer a Dios” la persona que realizó
esta respuesta lo dijo con mucha sinceridad y seguridad, fue en un grupo de al
menos cinco jóvenes, nadie le discutió ni le dijo que su respuesta estaba mal,
eso fue lo que más me sorprendió, hizo dudar a los presentes.
La segunda pregunta me la hizo una compañera de
trabajo cuando le dije algo sobre el Santísimo, su respuesta fue ¿Quién es ese
Señor?, no tenía idea de la presencia real de Jesús en la Eucaristía.
Estas y otras experiencias en donde me toco escuchar
que la Eucaristía es un “símbolo” o “representa” a Jesús[2],
me lleva a pedir a Jesús en cada Comunión que recibo lo siguiente: “Señor
revélate a mí, para que pueda conocerte cada día más.”
De lo expuesto en el párrafo anterior podría surgir
las siguientes preguntas: Yo solo veo pan, cuando consumo el pan, sabe a pan, ¿cómo
es que Jesús está allí con su cuerpo alma y divinidad?
De lo analizado hasta ahora puedo concluir que hay
verdades y realidades que me superan, que por mis solas fuerzas no puedo
conocerlas o experimentarlas, aquí está en el centro del mensaje cristiano
Jesús se revela como la segunda persona de la Santísima Trinidad como el “Hijo de Dios” como el “Pan vivo bajado del cielo”,
como “el rostro del Padre”:
y yo creo y tengo fe en todo eso, no porque lo entienda todo, sino porque tuve
una experiencia con Dios y le creo a él, creo en su palabra, la Biblia, la
Iglesia, los Sacramentos instituidos por Dios mismo y toda la enseñanza de la
Iglesia que abarca la vida y obra de los Santos y el Magisterio Oficial[3].
Como ya lo expresé en el artículo anterior sobre las
virtudes la fe, no va en contra de la razón, sino que la supera, pero en
principio es perfectamente razonable, y ayuda a la humildad, a fin de estar
abierto a las revelaciones del Padre en su hijo Jesús y recordadas por medio
del Espíritu Santo.
En el marco del año dedicado a la Eucaristía Como
lema queda “Lo reconocieron al partir el pan” (Cf Lc 24, 30-31)., que sigue al
año que fue dedicado a la Palabra de Dios creo que con mucho acierto la Iglesia
nos lleva a reflexionar y profundizar sobre las verdades que necesitamos para
crecer en la vida cristiana, dado que, uno no puede tener experiencia con Jesús
presente en la Eucaristía sin tener un encuentro con Jesús presente en su Palabra,
dejando que el Espíritu Santo guie este proceso, que necesariamente me lleva a
comprometerme con mis hermanos y hermanas en el amor fraterno.
Como segundo punto me gustaría hablar sobre algunas
palabras que para mí experiencia personal con Dios y la vivencia del Sacramento
de la Eucaristía son muy importantes entenderlas y profundizar en su
significado.
La segunda palabra que quisiera tratar es Eucaristía como la
presencia real de Jesús, la segunda persona de la Santísima Trinidad que se
hace presente a través del misterio que se realiza en el Sacramento en donde un
pedazo de pan por medio de la intervención del Espíritu Santo se transforma en
su alma, cuerpo, divinidad, que se convierte en nuestro alimento espiritual
según Santo Tomas de Aquino en su obra Suma Teológica “…Así como la vida corporal necesita el
alimento material no sólo para su crecimiento, sino también para conservar la
naturaleza corporal, evitando que se disuelva por el continuo desgaste y
flaquee su vigor, del Mismo modo fue necesario que la vida espiritual tuviera
un alimento sobrenatural, por el cual los regenerados se conserven en las
virtudes y se desarrollen….”
La tercera palabra que quisiera tratar es el Misterio, por más
conocimiento y estudios que uno pueda tener el misterio siempre será
inabarcable, inentendible, inacabable, en este caso específico me estoy
refiriendo al misterio de la Eucaristía, ¿Cómo es que Dios con toda su grandeza
y divinidad se hace presente en un pedazo de pan? Para empezar a comprender
esto necesito el don de la fe y la humildad de reconocer que no puedo
comprender este misterio, me supera y necesito la ayuda de Dios para que, con
su Espíritu Santo a través de su palabra, la experiencia y la enseñanza de la
Iglesia se vaya revelando esta verdad que supera ampliamente todas mis
capacidades.
La
Iglesia es Cristocéntrica y por lo tanto, Jesús siempre esta como centro de
toda la evangelización que realiza, entendiendo por evangelizar el anuncio con
palabras y obras del Evangelio, teniendo en cuenta esta exigente misión vivir
como Jesús vivió y amar como él amo, no se puede más que recurrir a alimento
divino por excelencia en palabras de San Juan Pablo II “La Iglesia vive de la Eucaristía. Esta verdad no expresa solamente una
experiencia cotidiana de fe, sino que encierra en síntesis el núcleo del misterio de la Iglesia.
Ésta experimenta con alegría cómo se realiza continuamente, en múltiples formas,
la promesa del Señor: «He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta
el fin del mundo» (Mt 28,
20);
Con razón ha proclamado el Concilio
Vaticano II que el Sacrificio eucarístico es «fuente y cima de toda la vida
cristiana. La sagrada Eucaristía, en
efecto, contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo mismo…
Para
que no quede ningún poco de duda acerca de la presencia real de Jesús en la
Eucaristía, siempre recuerdo el pasaje del Evangelio según San Juan capítulo 6,
54 que expresa “Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna” y Mt
26,26 “Tomen este pan y coman, este es mi cuerpo.” Es Jesús el Dios encarnado,
la verdad el que dijo esto.
Otra
reflexión que siempre lo tengo presente es que el mismo que dijo lo expuesto en
el párrafo anterior dijo todo lo que hicieron por el más pequeño a mí me lo
hicieron, el amor a la Eucaristía te lleva a amar a los demás como Jesús los
ama “¿Deseas honrar el cuerpo de Cristo?
No lo desprecies, pues, cuando lo encuentres desnudo en los pobres, ni lo
honres aquí en el templo con lienzos de seda, si al salir lo abandonas en su
frío y desnudez. Porque el mismo que dijo: “esto es mi cuerpo”, y con su
palabra llevó a realidad lo que decía, afirmó también: “Tuve hambre y no me
disteis de comer”, y más adelante: “Siempre que dejasteis de hacerlo a uno de
estos pequeñuelos, a mí en persona lo dejasteis de hacer” [...].¿De qué
serviría adornar la mesa de Cristo con vasos de oro, si el mismo Cristo muere
de hambre? Da primero de comer al hambriento, y luego, con lo que te sobre,
adornarás la mesa de Cristo»: San Juan Crisóstomo, Homilías sobre el Evangelio de Mateo, 50, 3-4: PG 58, 508-509;
Un
reflexión del Papa Francisco sobre la Eucaristía que siempre lo recuerdo cuando
me preparo para Santa Comunión es que: “La
Eucaristía, si bien constituye la plenitud de la vida sacramental, no es un
premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los
débiles”[2]
Por
último, quisiera terminar esta reflexión recordando cómo termina el pasaje de
los discípulos de Emaús Lc. 24, 34,35“De inmediato se levantaron y volvieron a
Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once y a los de su
grupo. Estos les dijeron: «Es verdad: el Señor ha resucitado y se ha
aparecido a Simón.» Ellos, por su parte, contaron lo sucedido en el camino
y cómo lo habían reconocido al partir el pan.”
Todas
estas cuestiones expuestas en este breve escrito han sido cruciales para tener
una relación profunda con Jesús presente en la Eucaristía y de esta forma
fortalecer mi fe, por eso lo comparto, aunque sea muy poco para hablar de Jesús
es lo que a me ha fortalecido en este caminar.
Autor: Jesús Manuel Silveira Llanes - Católico. Esposo y padre. Catequista de Iniciación a la Vida Cristiana para Adultos. Diplomado en Pastoral Catequética y Doctrina Social de la Iglesia Católica. Abogado y Escribano.
[1] CARTA
ENCÍCLICA ECCLESIA DE EUCHARISTIA
DEL SUMO PONTÍFICE JUAN PABLO II
[2] EVANGELII GAUDIUM N°47
[1] Suma
Teológica CAPÍTULO LXI: La eucaristía “Porque en el bautismo está el
Verbo encarnado solamente según la virtud; más en el sacramento de la
eucaristía confesamos que está substancialmente…”
[1] “La luz
infrarroja es un tipo de luz que oscila a una
frecuencia distinta a lo que la hace la luz normal,
por lo que el ojo humano no es capaz de verla o percibirla. El
ojo humano sólo puede detectar luz entre los 400 nm. y 700 nm.
de longitud de onda…” Disponible
en el siguiente link. https://www.google.com/search?sxsrf=ALeKk01SsZlYGjOVGi9e-tenPofn-6NrWg%3A1611060572840&ei=XNUGYI3fMrTB5OUPnoeoyAM&q=luz+infrarroja+se+puede+ver+definicion&oq=luz+infrarroja+se+puede+ver+definicion&gs_lcp=CgZwc3ktYWIQAzoECAAQRzoHCCMQsAIQJ1CVqwFYw8YBYIPMAWgAcAJ4AYABjwSIAcgRkgEMMC4xMC4xLjAuMS4xmAEAoAEBqgEHZ3dzLXdpesgBCMABAQ&sclient=psy-ab&ved=0ahUKEwiN_Z6phKjuAhW0ILkGHZ4DCjkQ4dUDCA0&uact=5
[2] El ser
humano no puede oír las ondas de sonido infrasónico,
debido a que estas frecuencias están por debajo de la capacidad auditiva del
hombre. A pesar de ello, estos sonidos pueden representar un
grave peligro para la audición y la salud. El oído humano puede
percibir sonidos de 16 a 20.000 Hertzios. Disponible en: https://www.google.com/search?sxsrf=ALeKk02btDpdLzXx1gWTkxA1a2ZoX-YzyA%3A1611060599851&ei=d9UGYKypM4LF5OUP5fGIkAE&q=sonidos+que+el+ser+humano+no+puede+escuchar&oq=sonidos+que+el+ser+humano+no+puede+&gs_lcp=CgZwc3ktYWIQARgAMgIIADoECAAQRzoECCMQJzoHCCMQ6gIQJzoJCCMQJxBGEPkBOgQIABBDOggIABCxAxCDAToFCAAQsQM6BAguEEM6BwgAELEDEEM6BQguELEDOg0ILhCxAxCDARBDEJMCOgsIABCxAxDHARCjAjoCCC46BwguELEDEEM6BggAEBYQHjoICAAQFhAKEB5QiNEJWNOxCmCkwwpoAXACeASAAcIBiAHINZIBBDAuNTeYAQCgAQGqAQdnd3Mtd2l6sAEKyAEIwAEB&sclient=psy-ab
[3] El
magisterio de la Iglesia es el oficio conferido por Cristo a los Apóstoles y a
sus sucesores de custodiar, interpretar y proponer la verdad revelada con su
autoridad y en su nombre, y el conjunto de enseñanzas dadas en el ejercicio de
ese oficio. Es un magisterio auténtico, porque ha sido instituido por
Cristo, y vivo, porque tiene la permanente asistencia del Espíritu Santo.
Disponible en: https://www.lexicon-canonicum.org/materias/derecho-del-munus-docendi/magisterio-de-la-iglesia/
[1] Este nombre
recibe Jesús Eucaristía expuesto en el Custodio, “Las custodias procesionales son recipientes
para la Hostia, el Santísimo Sacramento, Jesús Sacramentado…Sea como fuere,
ambas piezas de orfebrería eucarística son recipientes sagrados que
tienen como función albergar o depositar la Hostia, Eucaristía, el
Santísimo Sacramento. De este modo Jesús Sacramento es expuesto a
los fieles en los momentos de adoración (Exposición del Santísimo)” Disponible en el link: https://www.articulosreligiososbrabander.es/_blog/custodias-para-el-santisimo-sacramento-custodias-religiosas.html
[2] Nada más
alejado de la realidad, la Eucaristía no representa a nadie es la presencia
real de Jesús la segunda persona de la Santísima Trinidad con su cuerpo, alma y
divinidad.
[1] Catecismo de la Iglesia N°1332. “…("missio") a fin de
que cumplan la voluntad de Dios en su vida cotidiana…”
[2] Catecismo de la Iglesia N° 1331 “…Comunión, porque por
este sacramento nos unimos a Cristo que nos hace partícipes de su Cuerpo y de
su Sangre para formar un solo cuerpo (cf 1 Co 10,16-17)…”
[3] Catecismo de la Iglesia N° 1328 “….Eucaristía porque
es acción de gracias a Dios. Las palabras eucharistein (Lc 22,19; 1
Co 11,24) y eulogein (Mt 26,26; Mc 14,22)
recuerdan las bendiciones judías que proclaman —sobre todo durante la comida—
las obras de Dios: la creación, la redención y la santificación…”
[4] Cuando digo
bien vivida, me refiero con la actitud correcta del corazón y con la
preparación que merece asistir a tan importante Banquete. Catecismo de la Iglesia N° 1329 Banquete del Señor (cf 1 Co 11,20)
porque se trata de la Cena que el Señor celebró con sus
discípulos la víspera de su pasión y de la anticipación del banquete de
bodas del Cordero (cf Ap 19,9) en la Jerusalén
celestial.
[1] Catecismo de la Iglesia N°1332. “…("missio") a fin de
que cumplan la voluntad de Dios en su vida cotidiana…”
[1] Catecismo de la Iglesia N° 1331 “…Comunión, porque por
este sacramento nos unimos a Cristo que nos hace partícipes de su Cuerpo y de
su Sangre para formar un solo cuerpo (cf 1 Co 10,16-17)…”
[1] Catecismo de la Iglesia N° 1328 “….Eucaristía porque
es acción de gracias a Dios. Las palabras eucharistein (Lc 22,19; 1
Co 11,24) y eulogein (Mt 26,26; Mc 14,22)
recuerdan las bendiciones judías que proclaman —sobre todo durante la comida—
las obras de Dios: la creación, la redención y la santificación…”
[1] Cuando digo
bien vivida, me refiero con la actitud correcta del corazón y con la
preparación que merece asistir a tan importante Banquete. Catecismo de la Iglesia N° 1329 Banquete del Señor (cf 1 Co 11,20)
porque se trata de la Cena que el Señor celebró con sus
discípulos la víspera de su pasión y de la anticipación del banquete de
bodas del Cordero (cf Ap 19,9) en la Jerusalén
celestial.
[1] Este nombre
recibe Jesús Eucaristía expuesto en el Custodio, “Las custodias procesionales son recipientes
para la Hostia, el Santísimo Sacramento, Jesús Sacramentado…Sea como fuere,
ambas piezas de orfebrería eucarística son recipientes sagrados que
tienen como función albergar o depositar la Hostia, Eucaristía, el
Santísimo Sacramento. De este modo Jesús Sacramento es expuesto a
los fieles en los momentos de adoración (Exposición del Santísimo)” Disponible en el link: https://www.articulosreligiososbrabander.es/_blog/custodias-para-el-santisimo-sacramento-custodias-religiosas.html
[1] Nada más
alejado de la realidad, la Eucaristía no representa a nadie es la presencia
real de Jesús la segunda persona de la Santísima Trinidad con su cuerpo, alma y
divinidad.
[1] “La luz
infrarroja es un tipo de luz que oscila a una
frecuencia distinta a lo que la hace la luz normal,
por lo que el ojo humano no es capaz de verla o percibirla. El
ojo humano sólo puede detectar luz entre los 400 nm. y 700 nm.
de longitud de onda…” Disponible
en el siguiente link. https://www.google.com/search?sxsrf=ALeKk01SsZlYGjOVGi9e-tenPofn-6NrWg%3A1611060572840&ei=XNUGYI3fMrTB5OUPnoeoyAM&q=luz+infrarroja+se+puede+ver+definicion&oq=luz+infrarroja+se+puede+ver+definicion&gs_lcp=CgZwc3ktYWIQAzoECAAQRzoHCCMQsAIQJ1CVqwFYw8YBYIPMAWgAcAJ4AYABjwSIAcgRkgEMMC4xMC4xLjAuMS4xmAEAoAEBqgEHZ3dzLXdpesgBCMABAQ&sclient=psy-ab&ved=0ahUKEwiN_Z6phKjuAhW0ILkGHZ4DCjkQ4dUDCA0&uact=5
[1] El ser
humano no puede oír las ondas de sonido infrasónico,
debido a que estas frecuencias están por debajo de la capacidad auditiva del
hombre. A pesar de ello, estos sonidos pueden representar un
grave peligro para la audición y la salud. El oído humano puede
percibir sonidos de 16 a 20.000 Hertzios. Disponible en: https://www.google.com/search?sxsrf=ALeKk02btDpdLzXx1gWTkxA1a2ZoX-YzyA%3A1611060599851&ei=d9UGYKypM4LF5OUP5fGIkAE&q=sonidos+que+el+ser+humano+no+puede+escuchar&oq=sonidos+que+el+ser+humano+no+puede+&gs_lcp=CgZwc3ktYWIQARgAMgIIADoECAAQRzoECCMQJzoHCCMQ6gIQJzoJCCMQJxBGEPkBOgQIABBDOggIABCxAxCDAToFCAAQsQM6BAguEEM6BwgAELEDEEM6BQguELEDOg0ILhCxAxCDARBDEJMCOgsIABCxAxDHARCjAjoCCC46BwguELEDEEM6BggAEBYQHjoICAAQFhAKEB5QiNEJWNOxCmCkwwpoAXACeASAAcIBiAHINZIBBDAuNTeYAQCgAQGqAQdnd3Mtd2l6sAEKyAEIwAEB&sclient=psy-ab
[1] El
magisterio de la Iglesia es el oficio conferido por Cristo a los Apóstoles y a
sus sucesores de custodiar, interpretar y proponer la verdad revelada con su
autoridad y en su nombre, y el conjunto de enseñanzas dadas en el ejercicio de
ese oficio. Es un magisterio auténtico, porque ha sido instituido por
Cristo, y vivo, porque tiene la permanente asistencia del Espíritu Santo.
Disponible en: https://www.lexicon-canonicum.org/materias/derecho-del-munus-docendi/magisterio-de-la-iglesia/
[1] Suma
Teológica CAPÍTULO LXI: La eucaristía “Porque en el bautismo está el
Verbo encarnado solamente según la virtud; más en el sacramento de la
eucaristía confesamos que está substancialmente…”
[1] CARTA
ENCÍCLICA ECCLESIA DE EUCHARISTIA
DEL SUMO PONTÍFICE JUAN PABLO II
[1] EVANGELII GAUDIUM N°47

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