SECCIÓN SALUD & FE - FEBRERO 2021
Responsabilidad social y comunitaria en temas de salud
¨Pues, así como cada uno de nosotros tiene un solo cuerpo con muchos miembros, y no todos estos miembros desempeñan la misma función, también nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a todos los demás¨. Romanos 12:4-5
Comunidad es el conjunto de personas vinculadas por características o intereses comunes y sociedad el conjunto de personas, pueblos o naciones que conviven bajo normas comunes; cada individuo de una manera u otra, tácita o prácticamente interactúa en un espacio con los demás, sea la casa, el barrio, el club social, la iglesia o el ámbito laboral. Debemos comprender que nuestras acciones o inacciones pueden afectar el normal desarrollo o armonía del entorno al cual pertenecemos. Algunos ejemplos cotidianos:
·
Cuando
circulamos en nuestro vehículo por las rutas o vamos caminando por las calles y
arrojamos nuestra basura, esta va acumulándose en las mismas, generando
diferentes problemas: mala imagen de los pobladores de esa zona, taponamiento
de desagües, se multiplican las alimañas y genera malos olores, da un clima
ideal para criaderos de insectos como el mosquito Aedes aegypti, trasmisor del
dengue y la fiebre amarilla.
·
Falta
de cumplimiento de las normativas de circulación vial, tanto peatones como
vehículos de pequeño y gran porte: genera embotellamientos, accidentes, choques
de vehículos, destrucción de los bienes públicos y privados, pérdida de vidas
humanas o discapacidades.
·
Actos
de corrupción, generan pérdidas de oportunidades para el crecimiento social,
con enriquecimiento ilícito de un sector de la sociedad, deja mala imagen de la
nación ante el mundo retrasando inversiones valiosas para el desarrollo
económico lo que se traduce en aumento de los costos en la canasta familiar y
menor acceso a educación y salud.
·
A
nivel personal, la falta de medidas higiénico dietéticas, la no realización de
controles médicos oportunos, el uso de sustancias ilícitas, pueden a la larga
generar problemas en la salud del individuo que repercutirá en su bienestar
personal, familiar y laboral.
Como
vemos esta interacción de las personas en la comunidad son causa de crecimiento
social o deterioro del mismo. Como miembros de ella, somos también responsables
del cuidado del medio ambiente, este requiere que cada integrante colabore de
manera individual y colectiva, a fin de mantener su ambiente saludable y así
favorecer el bienestar de las personas y generaciones futuras.
La
OMS señaló en la Conferencia Rio+20, que la reducción de la contaminación del
aire, el agua y las sustancias químicas evitaría hasta una cuarta parte de las
enfermedades. Te has puesto a pensar, que en el mundo existen miles de enfermedades
y tú hoy estas sano o al menos tienes un problema de salud y que de entre un sin
número de patologías existen enfermedades trasmisibles y no trasmisibles y
entre estas hay enfermedades que son prevenibles, es decir se pueden evitar. En
la práctica médica se clasifica a la prevención de la siguiente manera:
·
Prevención
primaria: está dirigida a evitar la aparición de una enfermedad o problema de
salud, mediante el control de los agentes causales o factores de riesgo.
Ejemplo, la vacunación, campañas que promueven hábitos de vida saludables.
·
Prevención
secundaria: son las medidas dirigidas a detener o retrasar el progreso de una
enfermedad que ya tiene una persona. Detección, diagnóstico y tratamiento
precoz de la enfermedad. Ejemplo, detección precoz del cáncer de mama
(mamografía), detección precoz del cáncer del cuello uterino (Papanicolau /
colposcopia).
·
Prevención
terciaria: se lleva a cabo con el fin de prevenir, retrasar o reducir las
complicaciones y secuelas de una enfermedad que ya tiene la persona. El
objetivo es mejorar la calidad de vida del paciente. Ejemplo, rehabilitación
post infarto agudo de miocardio.
·
Prevención
cuaternaria: son las medidas adoptadas para identificar a los pacientes en
riesgo de un exceso de medicación, para protegerlo de una nueva invasión médica
y sugerirle solo intervenciones éticamente aceptables.
En
nuestro cotidiano vivir, debemos adoptar ciertos cuidados teniendo presente
nuestra responsabilidad en el bienestar de las demás personas:
·
En
nuestro pequeño núcleo familiar a fin de proteger la integridad de sus
miembros, debemos tomar medidas de prevención contra accidentes (evitar
barreras arquitectónicas para adultos mayores o personas con alguna
discapacidad, las vallas de seguridad, el sistema eléctrico en buen estado), medidas higiénico-dietéticas para evitar
enfermedades no trasmisibles prevalentes en la familia (diabetes, hipertensión,
tabaquismo, obesidad), un seguro médico/social para sus integrantes, un
ambiente saludable libre de sustancias toxicas y otros contaminantes.
·
En
el lugar de trabajo se deben promocionar actividades que favorezcan el
bienestar de los empleados, tanto en horarios de trabajo, alimentación
saludable, pausa activa, seguro médico, recreación o integración,
infraestructura acorde a la actividad laboral y que permita una buena
circulación y renovación del aire, sanitarios limpios, buena iluminación,
salarios justos.
En
el Catecismo de la Iglesia Católica, ¨La comunidad humana¨- 1897-1927,
Participación en la vida social, nos habla de la naturaleza social del hombre,
el bien de cada cual está necesariamente relacionado con el bien común,
comparte 3 elementos esenciales que son:
·
El
respeto a la persona como tal.
·
El
bienestar social y el desarrollo del grupo mismo.
·
La
paz, es decir la estabilidad y la seguridad de orden justo.
La comprensión de estos nos lleva a intentar este equilibrio entre la persona y su entorno comunitario, el compromiso social, el respeto por el bienestar del otro, lleva conjuntamente a un bien común. Como último ejemplo, podemos ver en este tiempo de pandemia, que nuestras acciones ponen en riesgo a los demás, cuidándonos, cuidamos a los demás, no es un simple decir. Lastimosamente seguimos escuchando y viendo actitudes erróneas, egoístas que generan la dispersión acelerada del virus en las familias y en la sociedad. Es también hablar de responsabilidad social y comunitaria cuando usamos adecuadamente el tapabocas, mantenemos el distanciamiento físico de aquellas personas que no son de nuestro entorno inmediato. No podemos dejar la cercanía al esposo, hijos, padres con quienes convivimos diariamente, por ello nos cuidamos cuando estamos fuera de nuestras casas, para así mantener en el hogar los vínculos afectivos que son muy necesarios, hoy más que nunca se han puesto a prueba el respeto, la fidelidad y el amor.
¨Que
el Dios que infunde aliento y perseverancia les conceda vivir juntos en
armonía, conforme el ejemplo de Cristo Jesús¨. Romanos 15:5.
Referencia
bibliográfica:
1. Santa Biblia.
2. Catecismo de la Iglesia Católica.
3. Revistas de Atención Primaria. OMS
Autora: Juana E. Pavón Fleitas. Madre católica. Miembro de la comunidad Misioneros de María Salud de los Enfermos. Médico. Especialista en Medicina Familiar. Especialista en Geriatría y Gerontología. Master en Salud Pública y Administración hospitalaria.


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